Pronunciamiento
El Centro de las Culturas [1], organismo Internacional formado por personas de todas las culturas del mundo, propone la integración humana de los pueblos en dirección a la Nación Humana Universal.
No desea un mundo uniforme sino múltiple; múltiple en las etnias, lenguas y costumbres; múltiple en las localidades, las regiones y las autonomías; múltiple en las ideas y las aspiraciones; múltiple en las creencias, el ateísmo y la religiosidad; múltiple en el trabajo; múltiple en la creatividad [2].
Por primera vez en la historia humana se está gestando una civilización planetaria, pero los acontecimientos podrían ser orientados por afanes imperiales que, en aras de imponer su cultura, arrasen territorios y regiones.
Estamos ante la disyuntiva de que la humanidad avance en la integración cultural y se encamine hacia una universalidad evolutiva o se detenga en luchas entre culturas, y esto no depende de factores mecánicos, de la decisión de los gobiernos o los líderes religiosos: depende de la acción decidida de todos aquellos que quieren la hermandad de los pueblos.
POR ELLO:
Destacamos el proceso de mundialización que se desarrolla en esta etapa de la historia humana donde todas las culturas reciben el impacto de las otras y al mismo tiempo las influencian.
Promovemos el diálogo entre diferentes culturas como único camino posible para la construcción de la Nación Humana Universal, que tendrá como fundamento una nueva cultura producto de la mundialización, y no una cultura que termine imponiéndose sobre las demás.
Rechazamos la imposición de los antivalores que de forma imperial se pretende imponer a las culturas desconociendo el valor de cada una de ellas. Invitamos a cada persona a profundizar en ella misma y a profundizar en su propia cultura, para encontrarse desde esa profundidad con otras personas y otras culturas.
Denunciamos la escalada creciente del armamento atómico y el riesgo de una guerra nuclear como el factor de mayor peligro para todas las culturas del mundo abocándonos al pedido de desarme para evitar próximas catástrofes.
Desacreditamos los neo-fascismos, fanatismos y la afirmación de la propia cultura por sobre las demás, como actitudes que llevarán a la violencia, al choque cultural, a la guerra y a la desintegración de los pueblos, señalando el proceso de regionalización actual como etapa hacia la Nación Humana Universal y la necesidad de superar los choques producidos por chauvinismos regionales que podrían dificultar la futura integración con otras regiones.
Ha llegado el momento donde la urgencia actual requiere del posicionamiento de cada uno de nosotros y de nuestra acción decidida hacia la paz y el entendimiento de todas las culturas.
Ha llegado el momento de señalar rumbos diciendo:
“Una nueva cultura está naciendo, y tendrá que reconocer y alentar la diversidad de costumbres y creencias, oponerse a cualquier forma de violencia y discriminación, destacar al ser humano como máximo valor, propiciar la igualdad de derechos y la igualdad de oportunidades para todos e impulsar la libertad de pensamiento”.
Es la sensibilidad de un mundo nuevo. Empecemos a construirla hoy.
[1] Organismo del Movimiento Humanista. Este movimiento fue fundado por Silo (seudónimo de Mario Luis Rodríguez Cobos) quien a lo largo de casi 40 años, ha esclarecido sentidos, ha dado orientaciones amplias hacia la solidaridad, la justicia y la paz, lo que hizo que hoy sea el Guía Espiritual de millones de personas en todo el mundo.
[2] Documento del Movimiento Humanista
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