Cena de apoyo a proyectos en Panamá (España, Junio 2004)
Para apoyar al proyecto de risci-piscicultura de Jöregote (Panamá) el Centro de las Culturas de Madrid organizó una cena panameña en un restaurante del centro de Madrid.
Declaración Fundaciónal del Centro de las Culturas de Argentina
"El Humanismo Universalista, también llamado Nuevo Humanismo, se caracteriza por destacar la actitud humanista. Dicha actitud no es una filosofía sino una perspectiva, una sensibilidad y un modo de vivir la relación con los otros seres humanos. El humanismo universalista sostiene que en todas las culturas, en su mejor momento de creatividad, la actitud humanista impregna el ambiente social. Así, se repudia la discriminación, las guerras y, en general, la violencia. La libertad de ideas y creencias toma fuerte impulso, lo que incentiva, a su vez, la investigación y la creatividad en ciencia, arte y otras expresiones sociales. En todo caso, el humanismo universalista propone un diálogo no abstracto ni institucional entre culturas, sino el acuerdo en puntos básicos y la mutua colaboración entre representantes de distintas culturas, basándose en momentos humanistas simétricos". (Diccionario del Nuevo Humanismo, Magenta Ediciones, Buenos Aires, 1996, Silo)
El Centro de las Culturas, organismo generado por el Movimiento Humanista, es una institución que se propone facilitar y estimular el dialogo entre las culturas, luchar contra la discriminación y la violencia, y llevar el mensaje del Nuevo Humanismo a los países de origen de los participantes.
La crisis actual se está extendiendo y profundizando y puede llegar a minar los fundamentos de la actual civilización humana. Esta crisis no perdonará a ningún país y a ninguna institución, por sólidos, potentes e invulnerables que hoy puedan parecer.
No se trata de una crisis parcial, limitada a algunos sectores de la sociedad, tales como la política, la economía, el arte, la vida religiosa, la vida personal, sino que se trata de una crisis estructural y global.
Si interpretamos esta crisis en un sentido evolutivo, podemos afirmar que estamos asistiendo a un momento de proceso que anuncia una transformación radical, aun cuando difícil y tortuosa, de la civilización humana.
La crisis, a pesar del peligro y las amenazas que trae consigo, corresponde a un crecimiento, a un avance del ser humano que se está abriendo paso a un nuevo momento evolutivo.
Nunca como hoy, sobre la humanidad en su totalidad, se había cernido una amenaza de catástrofe global como la que afrontamos hoy ante el riesgo de una guerra nuclear o de un desequilibro ecológico sin precedentes.
Pero tampoco nunca antes se había hecho tan evidente la posibilidad de la creación de una civilización común para todos los pueblos de la tierra.
La crisis nace justamente de este difícil pasaje.
Uno de los aspectos más preocupantes de esta crisis es el enfrentamiento actual entre las diversas culturas. Hasta épocas recientes las grandes civilizaciones se habían desarrollado separadamente, interactuando sólo en situaciones y lugares especiales, en los así llamados "entrecruzamientos culturales".
Actualmente, todos interactúan con todos. A través de los medios de comunicación de masa, aparecen en nuestras casas modos de vida, visiones del mundo diferentes, finalidades y valores contrastantes.
Todo se relativiza. En las grandes metrópolis, en un espacio físico restringido, viven lado a lado seres humanos con paisajes culturales, referencias, modelos de vida diferentes y en muchos casos opuestos.
Podemos afirmar que en esta situación de globalización -de la cual no es posible volver atrás- se presentan dos caminos posibles: una lucha destructiva entre las diferentes culturas por la hegemonía, con el ‘triunfo’ final de una de ellas y la consiguiente aparición de una nueva dimensión imperial uniformante y coercitiva a escala planetaria, o bien la creación de una nueva Nación Humana Universal, en la cual las diferentes culturas, puedan coexistir, manteniendo su identidad y aportando cada una su propia experiencia y su propia contribución al bienestar común.