Femmes pour la Non Violence Active (Francia, Junio 2004)
Nous avons créé ce réseau de femmes pour dynamiser et amplifier l’apport des femmes à cette campagne, et en soutien aux projets à l’étranger (Maroc et Rwanda) : réalisation et suivi des ateliers, activités économiques,
Con el reinado de Alfonso VI, Toledo se convierte en la capital Europea de la cultura y comienza una peregrinación de eruditos de todo el continente atraídos por los libros allí atesorados. Ellos pretenden llevar a su corte, monasterio o universidad de origen, copias y traducciones de las obras de la biblioteca de Toledo. Estos eruditos con los traductores judíos y mozárabes que allí trabajan, constituyen un conjunto y desarrollan una labor, que inspiró el término de Escuela de Traductores de Toledo a Amable Jourdain en el siglo XIX, aunque tal escuela nunca existió como un lugar físico o institución concreta.
Los verdaderos iniciadores de esta labor traductora fueron Pedro Alfonso, también llamado Mosé Sefardí, y Abraham ibn Ezra. Este trabajo tuvo gran auge en la primera mitad del siglo XII, con la llegada del que sería arzobispo de Toledo, Raimundo de Sauvetat. En esta época se desarrollan los estudios arábigos y se abren los fondos bibliográficos a estudiosos, principalmente clérigos.
En la ciudad conviven, desde la época visigoda, árabes, cristianos y una culta comunidad judía, ampliada en los últimos años con eruditos procedentes de Córdoba y Sevilla que, huyendo del rigor religioso de los almohades, se refugian en Toledo, brindando su conocimiento de las lenguas árabe y romance a los monjes y sabios extranjeros.
Para traducir una obra en esta época, un judío, o un mozárabe, lee el texto en árabe y lo traduce al romance, entonces un latinista lo traslada al latín.
De esta manera se fueron trasvasando de una lengua a otra, de una a otra cultura, obras capitales. Por ejemplo, en Filosofía, los textos de comentaristas de Aristóteles, como Avicena y Averroes; en Medicina, las obras de Hipócrates y Galeno; en Matemáticas de Euclides y Al-Juwarizmi.
A través de su trabajo muchos de aquellos traductores han llegado hasta nosotros: Domingo Gundisalvo y Juan Hispano, tradujeron libros de Astrología, Astronomía, Medicina y, además, generaron producciones originales. Herman Alemán, hizo traducciones sobre la Ética de Aristóteles, Averroes o el Psalterio. Y sobre todo Gerardo de Cremona, que después de aprender el árabe, tradujo 71 obras: como tratados de Matemática y Astronomía griega; Matemática y Astronomía árabe; Medicina griega y árabe, Astrología y Filosofía.
En el siglo XIII, Alfonso X el Sabio, un rey culto al estilo de los grandes califas musulmanes, se convierte en mecenas de artes y ciencias y, además, desarrolla una producción propia: una Historia de España; varios tratados jurídicos, como Las Partidas; un tratado astronómico, las Tablas Alfonsíes basadas, a su vez, en las tablas de Azarquiel. Y también las famosas Cantigas.